Cielo para colorear
5 de octubre de 2008
4 de octubre de 2008
2 de octubre de 2008
30 de septiembre de 2008
27 de septiembre de 2008
25 de septiembre de 2008
23 de septiembre de 2008
17 de septiembre de 2008
11 de septiembre de 2008
3 de septiembre de 2008
Del blog de Eze =D
“Necesitamos tiempo para soñar, tiempo para recordar y tiempo para alcanzar el infinito. Tiempo para ser.”
Gladys Taber
Gladys Taber
30 de agosto de 2008
A veces se me ocurre imaginar mi vida como un cuento contado por alguien mas, como los que leia en el colegio.
"Ese dia Cielo se levanto pensando en ayer. A regañadientes se despegó de la cama y mientras caminaba hacia el baño y se frotaba los ojos deseaba estar de nuevo en la cama. Se lavó los dientes por inercia y desayunó sin sentir el sabor del jugo ni las galletitas. Sabia que era un día más pero al mismo tiempo adentro suyo se le mezclaban la comida, el jugo, el pensar demasiado, los recuerdos, la imaginación, las frases, los sueños que nunca se acordaba y un sentimiento de que no seria todo tan normal como había sido siempre. Se subió al auto pensando en cosas tristes."
O sino como un libro de misterios, como los de Agatha Christie o los protagonizados por Sherlock Holmes.
"Aunque le habían asegurado que tenía los domingos para descansar, Cielo sabía muy bien que cuando se presentara algo no dudarían en llamarla. Incluso pensaba demasido en eso, en vez de disfrutar del dia. A eso de las 3 sonó el telefono, se levantó entre asustada y aliviada y le comentaron el caso mientras se ponía la campera. Salió en el auto. Cuando llegó, entró a la habitación donde estaba la policia y la víctima, y la excitación al ver la sangre casi ni se noto en sus adentros, estaba tan acostumbrada que ya nada le asombraba, ya nada la hacía sentir viva."
"Ese dia Cielo se levanto pensando en ayer. A regañadientes se despegó de la cama y mientras caminaba hacia el baño y se frotaba los ojos deseaba estar de nuevo en la cama. Se lavó los dientes por inercia y desayunó sin sentir el sabor del jugo ni las galletitas. Sabia que era un día más pero al mismo tiempo adentro suyo se le mezclaban la comida, el jugo, el pensar demasiado, los recuerdos, la imaginación, las frases, los sueños que nunca se acordaba y un sentimiento de que no seria todo tan normal como había sido siempre. Se subió al auto pensando en cosas tristes."
O sino como un libro de misterios, como los de Agatha Christie o los protagonizados por Sherlock Holmes.
"Aunque le habían asegurado que tenía los domingos para descansar, Cielo sabía muy bien que cuando se presentara algo no dudarían en llamarla. Incluso pensaba demasido en eso, en vez de disfrutar del dia. A eso de las 3 sonó el telefono, se levantó entre asustada y aliviada y le comentaron el caso mientras se ponía la campera. Salió en el auto. Cuando llegó, entró a la habitación donde estaba la policia y la víctima, y la excitación al ver la sangre casi ni se noto en sus adentros, estaba tan acostumbrada que ya nada le asombraba, ya nada la hacía sentir viva."
25 de agosto de 2008
23 de agosto de 2008
Era ya de tarde, cinco, cinco y media, no recuerdo bien. Me sorprendi a mi misma leyendo un libro de esos largos, de los que cansan la vista al verlos pero que llenan la mente de ideas y palabras nuevas.

Se oía el ruido del fuego en el hogar y por un momento me detuve a mirarlo. Tan bello era, tan poderoso...sus llamas rojas, naranjas, azules, amarillas; crecian y se achicaban como regulando sus emociones. El ruido y el olor se entremezclaban en mi cabeza con esa imagen y por un instante sentí que había viajado lejos de la realidad, pero muy lejos, a un mundo paralelo quizás... ¡qué tontería!. A los 5 minutos, aunque a mi me parecieron una eternidad, fui forzada por mi juguetón perro a regresar al mundo real, o por lo menos aquel que todos vemos como real.
Miré el libro, que ya no me parecia un reto, ni siquiera interesante...sólo queria volver a aquella dimension por la que habia vagado, a la cual solo el fuego podía llevarme. Decidí agregar unas leñas al hogar, quizás fueron demasiadas...el fuego empezó a crecer, a agitarse como gritando de dolor ante mis ojos, comenzó consumiendo la madera, seguió con la alfombra, el libro, mis pantuflas; y yo seguía atontada con su belleza, su grandeza, y ya habia vuelto a la realidad de ensueños, me habia ido.

Se oía el ruido del fuego en el hogar y por un momento me detuve a mirarlo. Tan bello era, tan poderoso...sus llamas rojas, naranjas, azules, amarillas; crecian y se achicaban como regulando sus emociones. El ruido y el olor se entremezclaban en mi cabeza con esa imagen y por un instante sentí que había viajado lejos de la realidad, pero muy lejos, a un mundo paralelo quizás... ¡qué tontería!. A los 5 minutos, aunque a mi me parecieron una eternidad, fui forzada por mi juguetón perro a regresar al mundo real, o por lo menos aquel que todos vemos como real.
Miré el libro, que ya no me parecia un reto, ni siquiera interesante...sólo queria volver a aquella dimension por la que habia vagado, a la cual solo el fuego podía llevarme. Decidí agregar unas leñas al hogar, quizás fueron demasiadas...el fuego empezó a crecer, a agitarse como gritando de dolor ante mis ojos, comenzó consumiendo la madera, seguió con la alfombra, el libro, mis pantuflas; y yo seguía atontada con su belleza, su grandeza, y ya habia vuelto a la realidad de ensueños, me habia ido.
19 de agosto de 2008
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