24 de febrero de 2011

Insulsa la receta que me muestras.

A ver si viene el duende y le echa sal.

Con una cacerola de sombrero,
y perdiendo el monedero,

voy ganándole la guerra que pierdo contigo

al soñar.

1 comentario:

Nico. dijo...

¿Perdés conmigo?
:(